martes, 19 de febrero de 2013

El dolor crónico no es exclusivamente físico


Llega a España el libro esperado por todos los  'Manual del dolor. Tratamiento cognitivo conductual del dolor crónico' de Jenny Moix y Francisco M. Kovacs.

Las terapias psicológicas para el tratamiento del dolor crónico ven por fin la luz en España, tras varios análisis y revisiones realizadas por expertos. El libro detalla las diferentes terapias psicológicas existentes para eliminar el dolor crónico.

En nuestro país el 11% de la población lo padece, y está comprobado que la intensidad del dolor y su duración es mayor que en el resto de países. El impacto económico que acarrea el dolor crónico es altísimo: en Europa curarlo suponen aproximadamente entre el 1.7% y el 2.1% del Producto Interior Bruto cada año. Estas cifras son alarmantes, pero se aumentan todavía más si consideramos  también las repercusiones psicológicas que ocasionan.

Un dolor es considerado crónico cuando excede los tres meses. La migraña, el lumbago, el reuma y la artrosis son las patologías más frecuentes. La depresión, la ansiedad y la ira son las consecuencias psicológicas más frecuentes que aparecen a raíz de este. Debemos eliminar el tópico de que el dolor es exclusivamente el síntoma físico de una enfermedad, ya que el dolor crónico puede acarrear este tipo de emociones psicológicas. En España, se calcula que el 29% de personas que padecen dolor crónico sufren depresión.

En esta concepción compleja del dolor se recomienda que colaboren conjuntamente médicos, fisioterapeutas, asistentes sociales y psicólogos, todos con un mismo objetivo: eliminar el dolor crónico. La terapia cognitivo-conductual, demuestra que los pacientes que son tratados conjuntamente con ambas técnicas (médica y psicológica) muestran una grata mejoría respecto al dolor y a los estados de ánimo, ya que su problema se trata desde ambos campos.

A pesar de que hay una escasa aplicación de tratamientos psicológicos en pacientes que padecen el dolor crónico, resulta sorprendente la efectividad que tienen las seis técnicas con las que trabajan los especialistas. La relajación ayuda a reducir la ansiedad, la tensión e indirectamente el dolor, ya que disminuye a medida que reducimos nuestra actividad y nuestra energía. El biofeedback es la segunda técnica utilizada por expertos, y tiene como objetivo restablecer la auto regulación al cuerpo. La última técnica de tratamiento es la hipnosis, definida por la división 30 (Society of Psychological Hypnosis) de la APA (American Psychological Association) como: un conjunto de procedimientos que a través de sugestiones consiguen cambios en la experiencia subjetiva (alteraciones en la percepción, sensación, emoción, pensamiento o conducta).

El factor conductual del dolor se refiere a los síntomas que exteriorizamos como las quejas de dolor, cambios posturales, expresiones faciales y conductas de evitación. Por eso Moix y Kovacs, en su libro, explican que tipo de técnicas son recomendables para tratar el dolor conductual. Aceptar el dolor y comprometerte con las molestias que conlleva es el primer paso para tratar el dolor crónico. Con la terapia de mindfulness el paciente aprende a prestar atención a los estímulos externos y tener conciencia plena de ellos. La escritura emocional es otra de las técnicas recomendadas por estos expertos para intentar disminuir el dolor crónico. Pennebaker en 1986 realizó un estudio en el que demostró que describir un trauma, te ayuda, en menor medida, a necesitar menos atención médica, ya que supone una aceptación del dolor y te ayuda a sobrellevarlo.

Gracias al Manual del dolor los españoles cuentan con una guía que explica paso a paso como aplicar estas técnicas de eliminación del dolor. Se espera con él impulsar la aplicación e investigación de la terapia cognitivo-conductual en España. Los beneficios que se obtengan con la venta del libro irán destinados íntegramente a “Sine Dolore”, una asociación que se dedica a tratar el dolor, intentar aliviar el sufrimiento y procurar incrementar la calidad de vida de aquellas personas que padecen dolor crónico.

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