Llega a España el libro esperado por todos los 'Manual del dolor. Tratamiento cognitivo conductual del dolor crónico' de Jenny Moix y Francisco M. Kovacs.
Las
terapias psicológicas para el tratamiento del dolor crónico ven por fin la luz
en España, tras varios análisis y revisiones realizadas por expertos. El libro
detalla las diferentes terapias psicológicas existentes para eliminar el dolor
crónico.
En
nuestro país el 11% de la población lo padece, y está comprobado que la
intensidad del dolor y su duración es mayor que en el resto de países. El
impacto económico que acarrea el dolor crónico es altísimo: en Europa curarlo
suponen aproximadamente entre el 1.7% y el 2.1% del Producto Interior Bruto
cada año. Estas cifras son alarmantes, pero se aumentan todavía más si
consideramos también las repercusiones
psicológicas que ocasionan.
Un
dolor es considerado crónico cuando excede los tres meses. La migraña, el
lumbago, el reuma y la artrosis son las patologías más frecuentes. La
depresión, la ansiedad y la ira son las consecuencias psicológicas más
frecuentes que aparecen a raíz de este. Debemos eliminar el tópico de que el
dolor es exclusivamente el síntoma físico de una enfermedad, ya que el dolor
crónico puede acarrear este tipo de emociones psicológicas. En España, se
calcula que el 29% de personas que padecen dolor crónico sufren depresión.
En esta
concepción compleja del dolor se recomienda que colaboren conjuntamente
médicos, fisioterapeutas, asistentes sociales y psicólogos, todos con un mismo
objetivo: eliminar el dolor crónico. La terapia cognitivo-conductual,
demuestra que los pacientes que son tratados conjuntamente con ambas técnicas
(médica y psicológica) muestran una grata mejoría respecto al dolor y a los
estados de ánimo, ya que su problema se trata desde ambos campos.
A pesar
de que hay una escasa aplicación de tratamientos psicológicos en pacientes que
padecen el dolor crónico, resulta sorprendente la efectividad que tienen las seis
técnicas con las que trabajan los especialistas. La relajación ayuda a
reducir la ansiedad, la tensión e indirectamente el dolor, ya que disminuye a
medida que reducimos nuestra actividad y nuestra energía. El biofeedback
es la segunda técnica utilizada por expertos, y tiene como objetivo restablecer
la auto regulación al cuerpo. La última técnica de tratamiento es la hipnosis,
definida por la división 30 (Society
of Psychological Hypnosis) de la APA (American
Psychological Association) como: un conjunto de procedimientos que a
través de sugestiones consiguen cambios en la experiencia subjetiva
(alteraciones en la percepción, sensación, emoción, pensamiento o conducta).
El
factor conductual del dolor se refiere a los síntomas que exteriorizamos como
las quejas de dolor, cambios posturales, expresiones faciales y conductas de
evitación. Por eso Moix y Kovacs, en su libro, explican que tipo de técnicas
son recomendables para tratar el dolor conductual. Aceptar el dolor y comprometerte
con las molestias que conlleva es el primer paso para tratar el dolor crónico.
Con la terapia de mindfulness el paciente aprende a prestar atención a
los estímulos externos y tener conciencia plena de ellos. La escritura
emocional es otra de las técnicas recomendadas por estos expertos para
intentar disminuir el dolor crónico. Pennebaker en 1986 realizó un estudio en
el que demostró que describir un trauma, te ayuda, en menor medida, a necesitar
menos atención médica, ya que supone una aceptación del dolor y te ayuda a sobrellevarlo.
Gracias
al Manual del dolor los españoles cuentan con una guía que explica paso
a paso como aplicar estas técnicas de eliminación del dolor. Se espera con él
impulsar la aplicación e investigación de la terapia cognitivo-conductual en
España. Los beneficios que se obtengan con la venta del libro irán destinados
íntegramente a “Sine Dolore”, una asociación que se dedica a tratar el dolor,
intentar aliviar el sufrimiento y procurar incrementar la calidad de vida de
aquellas personas que padecen dolor crónico.
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