Nada es lo que parece
Los
Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA) están muy presentes en
España, con una tasa aproximada del 4,1 – 4,5% de la población
adolescente
Los TCA más habituales en nuestro país son la anorexia y la
bulimia, pero las personas que padecen estas enfermedades suman el
1,2% del total, el resto son trastornos, habitualmente desconocidos.
El Dr.
César Soutullo Esperón, médico del Departamento
de Psiquiatría y Psicología Médica de la Clínica
Universidad de Navarra define la anorexia y la bulimia como
“trastornos crónicos graves que requieren tratamiento continuado
por un equipo coordinado de especialistas (pediatra, psiquiatra,
psicólogo, psiquiatra infantil, endocrinólogo, dietista) para
prevenir recaídas y complicaciones”, añade, que estos trastornos
son más frecuentes en mujeres que en hombres, y los síntomas suelen
iniciarse en la adolescencia o edad adulta joven. “En muchos casos
se acompañan o se complican con síntomas de depresión y ansiedad”,
afirma Soutullo.
A pesar de que la anorexia y la bulimia son los trastornos
alimentarios más comunes, existen otros
problemas relacionados con la conducta alimentaria que afectan al
estado físico y psíquico de aquellas personas que los padecen.
Diabulimia: Consiste en que las personas diabéticas reduzcan
la dosis de insulina, con el fin de bajar de peso.
Drunkorexia: Tendencia a dejar de comer durante muchas horas
para así compensar el consumo de alcohol.
Geofagia: Consiste en la ingesta de tierra. Este trastorno se
ha detectado en niños, personas con retraso mental o mujeres
embarazadas.
Hiperfagia: Aumento considerable del apetito sin ninguna razón
aparente, con la consiguiente ingesta descontrolada de alimentos.
Ortorexia nerviosa: Obsesión por comer exclusivamente comida
'sana', llegando a interferir en la vida diaria.
Pagofagia: Trastorno alimentario que consiste en el deseo
irrefrenable de comer hielo. Puede darse simplemente por placer o por
alteraciones mentales.
Permarexia: Desorden alimenticio detectado especialmente en
mujeres que realizan dietas para adelgazar y a pesar de no dejar de
comer o provocarse el vómito, sus pensamientos se centran
exclusivamente en lo que está comiendo.
Pica o alotriofagia: Deseo compulsivo de comer, masticar o
lamer objetos no alimenticios o con carencia de elementos nutritivos
(tiza, granos de café, cigarrillos, papel, yeso...)
Polifagia: Aumento de la necesidad de comer debido a
trastornos psicológicos o alteraciones hormonales.
Potomanía: Necesidad de beber grandes cantidades de líquido.
Rumiación o mericismo: Consiste en la expulsión de alimentos
por la boca que se encuentran ya en el estómago con la posterior
masticación de los mismos.
Síndrome del comedor nocturno: Caracterizado por la escasa
ingesta de alimentos durante el día y el aumento anormal de apetito
por la noche.
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| Foto de blognutricion.com |
Tragorexia: Trastorno muy poco común. Consiste en que personas que han aumentado considerablemente de peso debido a un apetito insaciable y compulsivo, crean que este aumento les hace parecer más saludables
Vigorexia: Preocupación obsesiva por el físico. Esto provoca
una distorsión del esquema corporal. Se crea una adicción a la
actividad física para desarrollar la musculatura. Se suma a esta
obsesión una dieta poco equilibrada basada, casi exclusivamente, en
proteínas y carbohidratos.
Tratamiento
Lo más importante para paliar
estas enfermedades es llevar una buena alimentación a raíz de
aceptar el problema, una dieta nutritiva ayuda a que la persona que
padece este tipo de trastornos, reducir el exceso de ejercicio y
eliminar el sentimiento de culpa.
Habitualmente se tratan estos
trastornos con psicoterapias, terapias de conversación y medicación.
Sin embargo, en los casos más crónicos estos tratamientos tan
específicos no han dado sus frutos todavía.
Los tratamientos demandados por las
personas que sufren estos problemas son, generalmente,
personalizados, ya que cada caso es diferente y no se deben tratar de
la misma forma, depende de la persona que lo sufre, del grado de
trastorno en el que está y el tipo de conducta alimentaria que
practica. En algunos casos las terapias en grupo son muy eficaces, en
otros casos la psicoterapia familiar es lo más recomendado para
solucionar el problema.
La Dra. Francisca Lahortiga, del Departamento de Psiquiatría de la Clínica Universidad de Navarra, cuenta en un videochat las causas de la anorexia y el tratamiento pertinente para salir de ella.
Niños bajo el punto de mira
Las visitas al psicólogo infantil son cada vez más frecuentes por
parte de los niños, ya que uno de cada nueve niños ente 10 y 13
años sufre algún trastorno relacionado con la alimentación.
A esta edad la obesidad está a la orden del día, estamos hartos de
escuchar en los medios que los niños son cada vez más gorditos y
llevan una dieta poco saludable. Estos niños no solo tienen
problemas físicos debido a la obesidad, sino que sufren
psicológicamente en el colegio tanto por adultos como por sus
compañeros.
Según
la psicóloga, Ana María Mejía, en un artículo
publicado el pasado 21 de marzo en el periódico digital El
Espectador, enumera las posibles causas por las que un niño puede
padecer de trastornos alimentarios:
- Es posible que un niño con trastornos en la alimentación pase mucho tiempo solo y se sienta poco comprendido.
- Los cambios bruscos en su vida diaria: cambios de ciudad, de colegio, divorcio de sus padres, pérdida de un ser querido...
- Los trastornos alimenticios son síntomas de una angustia presente que se manifiesta a través de comportamientos erróneos que involucran la comida.
La
comunicación entre padres e hijos, para suplir estos trastornos, es
fundamental. El hecho de que los padres sepan qué comen sus hijos,
saber de su día a día, qué hacen en el colegio, etc., evita que el
problema no se agrande, incluso que exista.
En Estados Unidos la anorexia nerviosa supone ya la tercera
enfermedad crónica más frecuente entre mujeres adolescentes,
después de la obesidad y el asma. Para evitar que todos estos
trastornos alcancen un mayor porcentaje de la población, los padres,
deberían enseñar a comer a sus hijos desde muy pequeños, para que
lleven una dieta sana y saludable, estén en forma y acepten su
cuerpo tal y como es.


