martes, 16 de abril de 2013

Trastornos de la Conducta Alimentaria

Nada es lo que parece

Los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA) están muy presentes en España, con una tasa aproximada del 4,1 – 4,5% de la población adolescente

Los TCA más habituales en nuestro país son la anorexia y la bulimia, pero las personas que padecen estas enfermedades suman el 1,2% del total, el resto son trastornos, habitualmente desconocidos.

El Dr. César Soutullo Esperón, médico del Departamento de Psiquiatría y Psicología Médica de la Clínica Universidad de Navarra define la anorexia y la bulimia como “trastornos crónicos graves que requieren tratamiento continuado por un equipo coordinado de especialistas (pediatra, psiquiatra, psicólogo, psiquiatra infantil, endocrinólogo, dietista) para prevenir recaídas y complicaciones”, añade, que estos trastornos son más frecuentes en mujeres que en hombres, y los síntomas suelen iniciarse en la adolescencia o edad adulta joven. “En muchos casos se acompañan o se complican con síntomas de depresión y ansiedad”, afirma Soutullo.



A pesar de que la anorexia y la bulimia son los trastornos alimentarios más comunes, existen otros problemas relacionados con la conducta alimentaria que afectan al estado físico y psíquico de aquellas personas que los padecen.

Diabulimia: Consiste en que las personas diabéticas reduzcan la dosis de insulina, con el fin de bajar de peso.

Drunkorexia: Tendencia a dejar de comer durante muchas horas para así compensar el consumo de alcohol.

Geofagia: Consiste en la ingesta de tierra. Este trastorno se ha detectado en niños, personas con retraso mental o mujeres embarazadas.

Hiperfagia: Aumento considerable del apetito sin ninguna razón aparente, con la consiguiente ingesta descontrolada de alimentos.

Ortorexia nerviosa: Obsesión por comer exclusivamente comida 'sana', llegando a interferir en la vida diaria.

Foto de saludiet.wordpress.com


Pagofagia: Trastorno alimentario que consiste en el deseo irrefrenable de comer hielo. Puede darse simplemente por placer o por alteraciones mentales.

Permarexia: Desorden alimenticio detectado especialmente en mujeres que realizan dietas para adelgazar y a pesar de no dejar de comer o provocarse el vómito, sus pensamientos se centran exclusivamente en lo que está comiendo.

Pica o alotriofagia: Deseo compulsivo de comer, masticar o lamer objetos no alimenticios o con carencia de elementos nutritivos (tiza, granos de café, cigarrillos, papel, yeso...)

Polifagia: Aumento de la necesidad de comer debido a trastornos psicológicos o alteraciones hormonales.

Potomanía: Necesidad de beber grandes cantidades de líquido.

Rumiación o mericismo: Consiste en la expulsión de alimentos por la boca que se encuentran ya en el estómago con la posterior masticación de los mismos.

Síndrome del comedor nocturno: Caracterizado por la escasa ingesta de alimentos durante el día y el aumento anormal de apetito por la noche.


Foto de blognutricion.com


Tragorexia: Trastorno muy poco común. Consiste en que personas que han aumentado considerablemente de peso debido a un apetito insaciable y compulsivo, crean que este aumento les hace parecer más saludables

Vigorexia: Preocupación obsesiva por el físico. Esto provoca una distorsión del esquema corporal. Se crea una adicción a la actividad física para desarrollar la musculatura. Se suma a esta obsesión una dieta poco equilibrada basada, casi exclusivamente, en proteínas y carbohidratos.

Tratamiento

Lo más importante para paliar estas enfermedades es llevar una buena alimentación a raíz de aceptar el problema, una dieta nutritiva ayuda a que la persona que padece este tipo de trastornos, reducir el exceso de ejercicio y eliminar el sentimiento de culpa.

Habitualmente se tratan estos trastornos con psicoterapias, terapias de conversación y medicación. Sin embargo, en los casos más crónicos estos tratamientos tan específicos no han dado sus frutos todavía.

Los tratamientos demandados por las personas que sufren estos problemas son, generalmente, personalizados, ya que cada caso es diferente y no se deben tratar de la misma forma, depende de la persona que lo sufre, del grado de trastorno en el que está y el tipo de conducta alimentaria que practica. En algunos casos las terapias en grupo son muy eficaces, en otros casos la psicoterapia familiar es lo más recomendado para solucionar el problema.




La Dra. Francisca Lahortiga, del Departamento de Psiquiatría de la Clínica Universidad de Navarra, cuenta en un videochat las causas de la anorexia y el tratamiento pertinente para salir de ella.

Niños bajo el punto de mira

Las visitas al psicólogo infantil son cada vez más frecuentes por parte de los niños, ya que uno de cada nueve niños ente 10 y 13 años sufre algún trastorno relacionado con la alimentación.

A esta edad la obesidad está a la orden del día, estamos hartos de escuchar en los medios que los niños son cada vez más gorditos y llevan una dieta poco saludable. Estos niños no solo tienen problemas físicos debido a la obesidad, sino que sufren psicológicamente en el colegio tanto por adultos como por sus compañeros.

Según la psicóloga, Ana María Mejía, en un artículo publicado el pasado 21 de marzo en el periódico digital El Espectador, enumera las posibles causas por las que un niño puede padecer de trastornos alimentarios:

  • Es posible que un niño con trastornos en la alimentación pase mucho tiempo solo y se sienta poco comprendido.
  • Los cambios bruscos en su vida diaria: cambios de ciudad, de colegio, divorcio de sus padres, pérdida de un ser querido...
  • Los trastornos alimenticios son síntomas de una angustia presente que se manifiesta a través de comportamientos erróneos que involucran la comida.



La comunicación entre padres e hijos, para suplir estos trastornos, es fundamental. El hecho de que los padres sepan qué comen sus hijos, saber de su día a día, qué hacen en el colegio, etc., evita que el problema no se agrande, incluso que exista.

En Estados Unidos la anorexia nerviosa supone ya la tercera enfermedad crónica más frecuente entre mujeres adolescentes, después de la obesidad y el asma. Para evitar que todos estos trastornos alcancen un mayor porcentaje de la población, los padres, deberían enseñar a comer a sus hijos desde muy pequeños, para que lleven una dieta sana y saludable, estén en forma y acepten su cuerpo tal y como es.